Rocanrroleando los 42Km
Por: Marcos Echegaray
(Socio de Torrimar Joggers)
Anualmente muchos puertorriqueños viajan fuera del país para participar de las más importantes carreras de maratón a 42Km. Boston, Nueva York, Chicago, Berlín y Londres son las más prestigiosas. Un verdadero orgullo para quien logre completar alguna de esas. Sin embargo, cada una tiene sus inconvenientes también. Para comenzar, el exagerado número de corredores, que ronda los 40,000, puede hacer muy difícil seguir un plan de carrera hasta haberse adentrado varios kilómetros en la carrera (sin mencionar los codazos y patadas). Aún así poder inscribirse en alguno de éstos es una verdadera suerte de lotería o requiere de haber conseguido un tiempo clasificatorio en una carrera previa como es el caso de Boston y ahora NY.
Bueno, déjenme presentarles una excelente alternativa: maratón Rock’n’Roll de San Diego. Ésta se corre el primer domingo de junio y aunque ya casi es el comienzo de varano las temperaturas en esta ciudad de la costa californiana andan por los 60F (15C). Muy agradable para correr. La organización es fabulosa. Hay transportación muy rápida y cómoda en autobuses desde el área de estacionamiento hasta el área de salida y luego de regreso. En el área de arranque hay innumerables baños portátiles, líquidos y hasta panecillos para desayunar. La salida es a las 6:30am y con un eficiente sistema de corrales uno puede esperar hasta que falten 5 o 10 minutos para el disparo antes de entrar. La calle es dividida en 23 áreas (corrales). Cada corral tiene una entrada y el primer dígito del número de corredor corresponde al # del corral. 23 corrales, 23 entradas y 1,000 corredores máximo por corral; bien fácil (Tomen nota los del Moscoso).
Una vez los corredores se ponen en marcha son animados por más de 25 bandas de rock y otros géneros desde tarimas ubicadas a lo largo de la ruta. Yo pensaba que esto es una idiotez, pero créanme que la musiquita, aunque por unos minutos en cada milla, da un gran ánimo, especialmente en esos últimos kilómetros en los que ya el cuerpo se resiste a poner un pie delante del otro. La ruta presenta un tour de esta bella ciudad incluyendo el “downtown”, la costa y los suburbios y aunque tiene una que otra cuestita ninguna es lo suficientemente empinada como para recordarla. Hay mucho público dando ánimo por la ruta e incontables oasis con agua y “bebidas con electrolitos” (sin comerciales, por favor) además de gel en la milla 17.
En la meta hay gran público, bebida y comida abundante y asistencia médica para quien lo necesite. En fin, una gran maratón con la ventaja de no tener problemas para inscribirse (se puede, inclusive, inscribir el día antes), en un clima agradable y en una fecha del año que significa que no tiene que estar haciendo carreras de entrenamiento de 20 millas en agosto y septiembre cuando el rubio boricua quema de verdad.
Mi experiencia fue estupenda y logré un record personal de 3:12 a pesar de unos calambres que me estuvieron jorobando la paciencia desde la milla 21 hasta el final y que acortaron mi tranco a lo que parecía, más bien, un paso de bicicleta porque no podía extender la piernas completamente en la rodillas. Oiga, es que todos los corredores tenemos una excusa para no haber lucido mejor, aún cuando lo hemos hecho bien. Bueno, con ese tiempo ahora puedo inscribirme en la de Boston para 2008 que, a fin de cuentas, es la más prestigiosa y donde espero no toparme con demasiados codazos o patadas.
Para preguntas y comentarios escriba a:
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eltioantonio dijo
Felicitaciones, la experiencia y poder contarla es lo más importante de todo, debes estar muy orgullosa de eso.
Saludos
22 Junio 2007 | 10:01 PM