La historia de la humanidad está tristemente marcada por crímenes por diferencias étnicas, religiosas, de género, de clases sociales, preferencias sexuales, entre otras... Crímenes de odio, Darfur es solo una muestra de cómo nos repetimos, de cómo no aprendemos de la historia que nosotros mismos hemos construido y padecido. ¿Acaso no fue suficiente la Inquisición? ¿Acaso no fue suficiente el Holocausto? ¿Acaso no fue suficiente Rwanda? ¿Acaso no son suficientes los niños de las calles de Brasil? ¿Acaso no fueron suficientes Vietnam, Korea, Irak y el resto de conflictos bélicos? ¿Acaso no son suficientes las muertas de Juárez? ¿Acaso no es suficiente tanto horror? Debemos ser más humildes, reconocer lo bueno de ser diferentes, diversos y desde las diferencias comenzar a aceptarnos como iguales.