"... lo justo no es hombre ni mujer, y las leyes y las costumbres si han de ser justas, deben estar basadas en el alma, que es la esencia, y no en el sexo del cuerpo que es puro accidente. Lo eterno no debe basarse sino en la esencia que sobrevive y no en lo accidental que muere con la carne."
Alejandro Tapia y Rivera en Póstumo el transmigrado