Vuelvo porque vuelves
vuelves travieso a colarte
en los ojos de la memoria,
haciendo cosquillas con la mirada,
perturbando la vida cotidiana...
vuelvo porque vuelves...
vuelves anunciando posibilidades
en un callejón sin salida,
en un instante convertido en noche entera...
vuelvo porque vuelves...
y juegan tus manos
columpiándose de mi cintura
(viene y va, viene y va)
vuelvo porque vuelves
como ladrón en la noche
a robarte los sueños del baúl
y a transformarlos en peces vivos...
vuelvo porque vuelves
inevitable como el día a día
alegre como la mañana
y cómplice como la noche...
y me vuelvo ruido, aunque dulce,
pero ruido al fin y al cabo,
ruido de palabras inquietas,
de voz inquieta,
de oídos inquietos...
de manos inquietas...
que a veces se vuelven perversas...