En busca de un asesino en serie
Entonces, sabiendo que iba a morir, quiso sentir sus labios en sus muslos por última vez. Quiso saberse fragmentada salpicando salitre, olas, mares, espuma... miles de peces. Quiso encontrarse con la sangre, con su sangre. Quiso ver la silueta de su cuerpo en el piso como odaal desenfreno... quiso seguir el rastro de la sangre para tener la certeza de la agonía y quiso tantas cosas que quiso morir una y otra y otra noche si el mar, las flores amarillas, la noche y el sol del nuevo día se lo permiten...
Cómo se iba a imaginar que morir era tan bello, que morirse cada noche es la esperanza de seguir viva... y sólo desea un asesino en serie que le de muerte noche tras noche hasta su último ocaso...